Toda gran historia de amor comienza con un momento, y la nuestra comenzó con un encuentro casual que cambió nuestras vidas para siempre. Lo que empezó como una simple presentación floreció en un hermoso viaje de amor, amistad y compromiso inquebrantable. A través de cada etapa, cada desafío y cada alegría, nos hemos elegido una y otra vez, creando una historia de amor más hermosa de lo que jamás imaginamos.
Nuestra historia comenzó en la República Dominicana en julio de 2007, cuando lo que parecía un día cualquiera se convirtió en el inicio de una vida juntos. Una amiga en común, Glenis, nos presentó mientras él compraba agua frente a mi casa. Desde el momento en que nos conocimos, hubo una conexión innegable.
Una de nuestras primeras conversaciones fue sobre mi iPod. Él se ofreció a agregarle música, dándonos la excusa perfecta para pasar más tiempo juntos. A medida que nos fuimos conociendo, nuestra conexión creció rápidamente. Cuando finalmente se inclinó para besarme, lo detuve con una sonrisa y le dije que, antes de cualquier cosa, necesitábamos definir qué éramos. Si me quería, tendría que pedirlo como correspondía.
Y así lo hizo.
Me pidió que fuera su novia, y felizmente le dije que sí. Desde ese momento, pasamos cada oportunidad que teníamos juntos, compartiendo risas, sueños y recuerdos inolvidables. Cuando regresé a los Estados Unidos el 31 de agosto, la distancia solo confirmó lo que ya sabíamos: estábamos destinados a estar juntos.
Después de seis maravillosos meses juntos, el para siempre no podía esperar. El 25 de enero de 2008, nos convertimos en esposo y esposa.
Desde entonces, hemos construido una hermosa vida llena de amor, fe y alegría. Hemos sido bendecidos con tres hijos maravillosos: Anayah (2010), Bella (2014) y Elijah (2022). Juntos criamos a Jaison, Anyelo y Jeza y formamos una familia de ocho.
Lo que comenzó con un iPod, una sonrisa y una simple pregunta se convirtió en toda una vida de amor. Y la mejor parte es que nuestra historia aún se sigue escribiendo. 🤍